Conoce a Jesus

1. Hay un solo camino para ir al cielo y llegar a Dios. 

Solo un hombre fue capaz de decir las siguientes palabras: Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Jn. 14:6

Existen muchas creencias, religiones, filosofías en el mundo. Pero hay una sola verdad y esta verdad es Jesús. Y el es el único camino al cielo. 

Solo piensa, quien bajo del cielo a la tierra? Jesús.

Quien nació de una virgen sin que ella haya conocido varón? Jesús.
Quien vivió una vida perfecta sin pecado? Jesús.
Quien hizo los milagros que hizo con poder sobrenatural sobre las enfermedades, la muerte, los demonios y la naturaleza? Jesús
Quien predijo su propia muerte? Jesús
Quien resucito de entre los muertos al tercer día? Jesús

Cualquier otro fundador de todas las demás religiones, filosofías o creencias no han podido ser capaces de compararse con Jesús. 
Luego la palabra de Dios lo confirma:

 1 Juan 5:11-12 Y el testimonio es éste, que Dios nos ha dado vida eterna, y su vida esta en su Hijo. Aquel que tiene al Hijo tiene la vida; aquel que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

A pesar de que la 1 Juan 5:11-12 esta escrita para darle a los Cristianos convicción de su salvación basados en el testimonio de la Palabra de Dios, este pasaje también destaca el punto clave en la salvación.

Declaración del Hombre a Dios: “Y el testimonio es este, que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en Su Hijo.” (Versículo 11.

El Asunto Importante: “Aquel que tiene al Hijo tiene la vida; aquel que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.” (Versículo 12.

Este pasaje enseña:
o    Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en Su Hijo Jesucristo.
o    La manera de poseer la vida eterna es poseer al Hijo de Dios. 

 2. Hay un gran problema del hombre – El pecado

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, Romanos. 3:23

pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Isaias. 59:2

Aunque te laves con soda y uses mucho jabón, la mancha de tu iniquidad está aún delante de mí--declara el Señor DIOS. Jer. 2:22. LBA

3. Pero Dios te ama y ha provisto de un Salvador – Jesús

Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Ro. 5:8

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,   Tit. 3:4-6

Solo su sangre puede limpiarnos de la culpabilidad del pecado. 

Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. Mateo. 26:28

y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre, Apocalipsis. 1:5

Y según la ley, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón. He. 9:22

4. Debes arrepentirte, entregarle tu vida a él invitándole en tu corazón.
– cree y confiesa.

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Jn. 1:12

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, Hchs. 3:19

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Ro. 10:9,10

Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Hchs. 16:31

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Ap. 3:20

Ora a Dios en este momento:

Querido Dios, sé que soy un pecador y que nada de lo que hago puede hacerme ganar el cielo o la vida eterna. Creo que Jesucristo murió por mí y se levantó de la tumba. Ahora mismo te recibo como mi Salvador personal confiando solamente en ti cómo mi único camino al cielo. Gracias por darme la vida eterna a través de la fe en tu Hijo. Ayúdame de ahora en adelante a vivir para ti. Amen.

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